30.11.13

Paracronismo.

Oye, ahora que volviste, espero que disfrutes tu estancia.

Veo que te hiciste pronto al sitio, aunque sea un lugar más bien oscuro.

Al principio era raro ¿Sabes? Verte por las noches estirar las sábanas para dormir (porque en esta casa hacer la cama siempre ha sido un imposible) y lo más sorprendente, que durmieras.

Yo me quedaba a tu lado respirando flojito, viendo como subía y bajaba tu caja torácica.
Era agradable sentir un ritmo estable.

Porque ya sabes que a mi es que normalmente no sé qué me pasa que un segundo el corazón me hace cosas extrañas y la sístole se come a la diástole.

Pero, me he fijado últimamente, que las cañerías fallan, y de vez en cuando estás en el baño y te cae un chorro de agua fría. 
Lo estoy arreglando. Son como agujeritos del óxido, ya sabes que la vieja escuela tiene estos contratiempos.

He sacado la caja de herramientas del trastero y te juro que estoy en ello. Sé que te fastidia, pero vamos a tener que calentar ollas al fuego. 

Para compensarte he comprado dos botes de Spray y un libro.


Venga, te dejo el lápiz rojo.

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