17.8.13

El never close enough, saltar y rozarlo.

Sé que se aleja, a la deriva, arrastrado por corrientes que vienen cuando no miro.
Me juzga sin saberlo.
Asi estoy destinada al juicio inapelable que ni siquiera tiene consciencia de existir.

Piel sensible, piel dolorida. Chorros de vinagre y agua salada por los omoplatos.

Condena final: Espalda empapada.

Pero siempre hay una luz que nunca se apaga.


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