12.1.11

Me gustaría que el tiempo se parara ahí, no eternamente, por supuesto, pero si durante un rato. El tiempo suficiente como para cerrar los ojos y despedirme del sueño que me arropaba hacía unos minutos. O que el camino fuera más largo, que ese momento en que se ven los dos carriles cada uno con su respectivo blanco y rojo no dure más de unos segundos, o que Shine on your crazy diamond fuera una canción más larga, y que el sol se durmiera entre las olas, para poder observar mucho más tiempo esa masa negra de agua, infectada de algunas lucecitas en las que imagino a gente frotándose los ojos como hago yo ahora desde el asiento de atrás.
Pero el cielo se aclara, y comienza el rojo, y siempre que comienza ya vamos por el puerto, veo la orilla colmada de rubíes y me despido con dos pestañeos del abrazo del sueño.

Ya no habrá más calma. De momento.

PD: Siento tardar tanto en actualizar y no comentar en blogs, tenía un fallo en el pc, pero creo que arreglado. Feliz año (con mucho retraso (: )

3 comentarios:

Mademoiselle d'yeux noirs dijo...

Que bonitoo! *o*

So payasa dijo...

Me encanta la foto y.. TODO!! ^_^

Mademoiselle d'yeux noirs dijo...

MMM los momentos felices duran tanpoco, pero son reconfortantes!
Precioso wapilla!