12.9.10

El café le supo a ceniza, aunque, por otro lado, toda su vida empezaba a tener sabor a cigarro, y eso que él nunca había fumado; fue después de irse ella cuando todo empezó a tener ese toque a Fortuna.

Los primeros días los pasó confuso, incapaz de comprender qué había pasado, si es que acaso había pasado algo, porque sus colillas seguían en el cenicero. Casi podía verla llevándose el cigarro a los labios pintados de rojo; después de la primera calada siempre dejaba el pintalabios marcado en la boquilla. Odiaba que fumara pero no podía negar que le ponía verla así, sentada en el sillón, con las piernas cruzadas, y el cuello estirado, mirando danzar el humo por encima de su cabeza. A pesar de todo, nunca olía a tabaco, su lado de la almohada siempre tenía aquel rastro a perfume barato.

Ahora él se tumba sobre ese mismo lado de la almohada y mira el techo. No hay expresión en sus ojos y probablemente tampoco haya pensamiento en su cabeza. Sólo la ausencia bailando entre sus costillas.

Como certeza solo sabe una cosa: Van a hacerle falta mil cafés sabor ceniza para superar esto. Así que corre a la cocina y se prepara el segundo del día. “Ya solo me quedan 998” se dice a sí mismo, sonriendo.

9 comentarios:

Aleksandra Tchaikinsky dijo...

Me gusta mucho como escribes.
Y la historia, genial.
Un beso :*

Diamond dijo...

Esta preciosa historia me recuerda mucho a una canción de Shinoflow, que dice algo así como 'solo era un cigarrillo, aunque pusiera fortuna..'.

Muy bonito ;)
unbeso -

So payasa dijo...

a 2 cafes por día solo le faltan 50 días para superarlo, ánimo :3
Marimanita!! Tomemos cofiii ^_^

un completo gilipollas dijo...

A mi el primer café del día también me sabe siempre a ceniza.
Voy tan dormido que suelo confundir la taza con el cenicero.
No me cansaré de recordarla lo bien que escribe usted.
Siempre suyo
Un completo gilipollas

teologiadeS dijo...

Bastante bonita la entrada!

Un saludo y llevabas tiempo sin publicar no?

coincidencia dijo...

Muy amable, Mar!!!

Me encanta que a los comentarios les llames "nubes".

"...Van a hacerle falta mil cafés sabor ceniza para superar esto."

Yo tambien voy por el 998...lástima que sea ya tarde, y tenga que esperar a mañana para olvidarla...

teologiadeS dijo...

Perdón por lo de cría de 15 años pero a veces hay gente con 15 años que dejan mucho que desear y otras hay mujeres maduras con 15 años, depende siempre de la persona!!! pero si te sentiste ofendida lo siento!!!

Un saluditoo bss

·Êl düêndê (¡n)fêl¡z· dijo...

El sabor a ceniza acaba yéndose... aunque no sé si tarda los mil cafés o los supera.

El caso es que, las mañanas se tiñen de monotonía cuando se marchan esas personas que, aunque no nos diésemos cuenta, les daban sentido a éstas.

Joder, es impresionante lo mucho que se puede echar de menos a alguien.


Un besazo! ^^

Jusjus. dijo...

Dios, me encanta ese sentido del humor tan agrio *-*
Sigue con el blog así, me encantan todos los relatos y diálogos y todo :D!