30.6.10

Hay días en que nadie te da los buenos días y nadie te propone mirar las nubes; hay días en que cuatro paredes hacen de cárcel y la puerta es la espalda del mundo; hay días en que nadie te da las buenas noches y nadie te invita a mirar la luna. En este tipo de días lo natural es que tampoco nadie te haya dedicado más de dos frases.

Despertar al día siguiente suele ser como haber vivido un día que ha sido tan solo un largo pestañeo.

3 comentarios:

ma_ry dijo...

Me encanta!

ma_ry dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Drigoro dijo...

"La puerta es la espalda del mundo" genial!