9.6.10

Alba ve a todas las personas iguales, y con iguales me refiero a igual de aburridas. Ella es incapaz de mantener una conversación con más de dos frases y de seguir un protocolo social. Alba prefiere hundir las manos y los pies en la arena de la playa antes que esperar a principes azules marrones como hacen sus amigas; dice que asi se recuerda a si misma que sigue en la tierra. Para ella no hay mejor actividad que sentarse en un banco del parque a escribir con la vieja pluma que le regaló su abuelo al cumplir los 13.
Y allí estaba hoy ella, sentada en su banco preferido (es el último a la derecha entrando por la puerta norte, si pasáis por allí un miércoles seguro que la veréis) con una bolsa de caramelos de anís a su izquierda y un libro con la tapa desgastada donde difícilmente se podía leer un titulo que rezaba “Jane Eyre” a su derecha, en sus manos, sostenía un cuaderno de tapas negras donde escribía absorta, por lo que no vio ni como se le acercaba ni como se sentaba a su lado un chico que debía rondar más o menos su eda
d.
-¿Sobre qué escribes?
Sorprendida, levantó los ojos de la libreta y tras inspeccionar al chico que tenia a su lado, respondió tranquilamente:
-Sobre la brevedad de las cosas.
-¿Puedo?- Preguntó mientras tendía las manos hacia el cuaderno que Alba le cedió con recelo. Tras leer brevemente, añadió- No creo que la vida sea tan corta.
- Sí que lo es, piensa, todo esto, ahora es completamente real, parpadea, y esta conversación pasará a ser un simple recuerdo. Duerme, y tu vida pasará a ser un pretérito imperfecto, aunque el grado de perfección ya depende de ti.

El chico mantuvo los ojos fijos en ella, abrió una página en blanco al azar de la libreta y escribió un par de líneas. Tras devolver el cuaderno a su dueña, hizo un ademán de despedida y desapareció entre los árboles del parque. Alba, bajó la mirada
a la hoja y a la par que leía se esbozaba una leve sonrisa en
su rostro:

“En ese caso, escribamos un pretérito casi perfecto todos los miércoles sobre la madera del último banco a la derecha, y sobre todo, no cerremos nunca, nunca, los ojos.”

2 comentarios:

Irenee dijo...

Genialisimo :D
La verdad es que podriamos guardar los momentos y utilizarlos cuando hicieran falta... Sería tan tan bueno... :)
Unbesazo!

Maria del mar dijo...

buscando en el baúl de los recuerdos...! (8) xD